Perros y gatos como animales de compañía y como para combatir la soledad, el estrés y ejercer de terapia emocional frente a la fatiga pandémica. Además de brindar amor y ayuda personal en enfermedades mentales, nuestros canes pueden detectar un contagio por Covid-19 en 5 minutos y sin necesidad de PCR; cuestión de olfato.

A estas alturas de la vida, todos hemos experimentado en nuestras carnes la llamada ‘fatiga pandémica’. Cuidar una mascota es una de las mejores maneras de combatirla.

Y no sólo la fatiga pandémica, sino cualquier situación que genere estrés y que nos haga sentir como una caca de caniche en medio de una tempestad. La soledad, sin ir más lejos.

La mismísima ciencia ha estudiado en laboratorio la relación del ser humano con sus mascotas, y el veredicto no deja lugar a dudas. Cuidar un animal en casa mejora la calidad de vida en términos emocionales y físicos. El Excel arroja resultados cualitativos y cuantitativos. Lo que no cabe en el Excel lo ponéis vosotros.

Seguro que conoces a alguien completamente enamorado de su mascota. Hasta el punto de hablar de ella como si de un hijo se tratase. Quizá esa persona ¡seas tú! Y estás cargadas de buenas razones. Una mascota da un cariño leal, incondicional y libre de cargas familiares que pueden ser pesadas. Raro será que te tenga que ‘matar’ en algún sueño para liberarse de tu fatal influencia. Piden que se les cubran las necesidades básicas y, con eso, profesan devoción sin límites a su cuidador.

Quien tiene una mascota no se siente solo, sencillamente porque no lo está. Las personas que desarrollan un vínculo sólido con su mascota hablan con ella, sienten ilusión al llegar a casa, acarician, cuidan, miman… y puede que hasta duerman acompañadas. Relacionarse con intensidad con una mascota genera tanta oxitocina, serotonina y dopamina, las hormonas de la felicidad, como con una persona, y ese chorreón hormonal pone coto a la depresión.

Una mascota es un motivo tan bueno como cualquier otro para salir de la cama y emprender un nuevo día de aventura. Fomenta la responsabilidad, el respeto al resto de seres que habitan este planeta y mejoran la vida social, especialmente si se trata de mascotas que necesitan salir a la calle.

Todo es relativo. La pandemia también. Lo que importa es el amor que das a los que te rodean, ¡y una mascota es una receptora que devuelve con creces! Abracemos esos lomos peludos hasta que nos vacunen…





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