Blade Runner‘ es considerada una de las obras maestras indiscutibles de la ciencia ficción de la historia. Hoy parece difícil que una adaptación de Philip K. Dick, dirigida por Ridley Scott, con Harrison Ford y un montón de avances técnicos no sea vista como un clásico, pero hace falta un ejercicio de abstracción para asimilar que este reconocimiento tardó al menos una década en tomar forma.

En el momento del lanzamiento, en 1982, a ‘Blade Runner’ no le fue excepcionalmente bien en taquilla, la saga ‘Star Wars‘ estaba rompiendo y los espectadores no asimilaron el mundo oscuro propuesto por Ridley Scott tras ‘Alien, el octavo pasajero‘ (1979), pasando de verla en el cine, con el antídoto de ‘E.T., el extraterrestre’ (1982) haciendo el mismo contrapunto que a ‘La Cosa‘ (The Thing, 1982), también considerada hoy como una de las más grandes piezas de horror moderno.


El cambio de tapete cultural en los 90

Akira Strange

Pero en los 90 la cosa cambiaba. La coraza edgy y contracultural era más afín a cine turbio, buscando versiones oscuras y violentas del cine de género. El impacto del anime ‘Akira’ (1988) afectaba ya al cine comercial de Estados Unidos y se podían ver películas de ciencia ficción realmente rugosas y grumosas, algunas, a la estela del film de Scott y la latencia del del éxito de Katsuhiro Ōtomo como ‘Días Extraños‘ (Strange Days, 1992), porque, de alguna manera, ‘Blade Runner’ era un film con culto subterráneo. Lo curioso es que si no fuera por un pequeño percance, podría no haber salido de un eterno bucle de seguimiento especializado.

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Recientemente, muchas personas en han estado respondiendo a este mensaje de twitter preguntando sobre qué grandes películas vieron en el cine a lo que el cineasta Bruce Wright contestó:

«El montaje del director de ‘Blade Runner’ mostrado accidentalmente en lugar del montaje de cines. Luego monté una campaña para publicarlo. Y lo logré».

Probablemente, los más fans de ‘Blade Runner’ ya conozcan la historia, pero ahora el hilo anterior de Wright da muchos más detalles que dan más idea de la gran casualidad que supuso que él mismo estuviera en esa hora y ese lugar cuando sucedió la equivocación. También puede leerse más minuciosamente en este artículo de Los Angeles Time, pero en resumen, puede que ahora mismo no estuviéramos hablando de la película en los mismos términos, ni siquiera que existiera su secuela de Denis Villeneuve.

El director’s cut que lo cambió todo

En 1990, una impresión en 70 mm de ‘Blade Runner‘ llegó de Warner Bros. a un cine de repertorio en Los Ángeles, pero la copia no era la versión conocida de la película, la cuál había fracasado en la taquilla en gran parte porque el estudio le exigió a Scott que hiciera cambios para aclarar los misterios de la película, como la voz en off explicativa. La proyección no tenía dicha banda de sonido y el final quedaba abierto, y en el público no podían creer lo que estaban viendo, pensando que estaban frente a la versión original de Ridley Scott.

Unicorn

Michael Arick, quien fuera director de administración de activos de Warner Bros. en 1989, encontró la copia al azar. Sabía que no era la versión normal pero no la vió nunca, hasta que las bobinas acabaron en un envío para proyección:

«Estaba en la bóveda de la sala de proyección de Todd-AO, buscando imágenes de ‘Gypsy’, cuando me topé con una impresión de 70 milímetros de ‘Blade Runner’. Lo que probablemente sucedió fue que nadie se había acordado recogerla después de una proyección. Para salvarlo de los coleccionistas, lo escondí en el lote».

Sin embargo, lo visto aquella noche no fue el «Montaje del director» de Ridley Scott como lo conocemos ahora porque no era una versión terminada. La película carecía de las secuencias de sueños del unicornio claves para la identidad de Deckard, parte de la música era temporal y alguna otra cosa era diferente más. Wright escribió sobre la proyección en el calendario dominical de Los Angeles Times, lo que hizo que los cinéfilos se interesaran por la historia.

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Resurrección e histeria

Luego organizó una campaña de envío de cartas a Warner Brothers en foros de cine en línea, gracias al artículo aumentó el interés en la versión alternativa e inesperada de ‘Blade Runner‘ y tras la gran respuesta de los fans, la propia Warner Bros organizó algunos pases anunciándola como «la versión nunca vista adelantada a su tiempo», pero esto no hizo ni pizca de gracia a Ridley Scott, que aseguraba que esta «no era su versión».

Por ello, después de negociaciones y discusiones con el mismo Scott, Warner Bros. rastreó el metraje del unicornio y le dejó terminar la película de la manera que pretendía originalmente. El montaje del director logró publicarse, por fin, en 1992, 10 años después de la versión original. Esto creó un interés renovado en el film y su universo que solo ha ido creciendo desde entonces. Es posible que sin el redescubrimiento de los 90 hubiéramos visto una secuela suntuosa y cara como la de Denis Villeneuve.

Luego vendrían otras nuevas modificaciones, que acabarían en el aclamado ‘Final cut’ de 2007, pero esa es otra historia, que podría no haber sucedido si un ejecutivo de Warner Bros. no hubiera encontrado una copia fortuitamente y la hubiera enviado por error a un cine de Los Ángeles, que resultó estar lleno de fans que conocían tan bien la película original que notaron instantáneamente que estaban viendo una nueva ‘Blade Runner‘.

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